Había una vez un pirata llamado Surcamares. Era listo y despiadado, vestía con un sombrero de pirata, un parche en el ojo, camiseta roja, pantalones grises, chaqueta negra y un cinturón verde.
El pirata Surcamares vivía en un barco fantasma y quería encontrar un tesoro perdido, pero para eso tenia que pasar por el mar Peces De Colores. Resulta que en este mar vivía otro pirata llamado Barbas Fosforescentes y ¿sabéis porque se llamaba así?: porque se creía el dueño del mar Peces De Colores.
Cuando llegó Surcamares a la isla del tesoro se encontró con el mismísimo Barbas Fosforescentes y entonces le dijo Barbas Fosforescentes a Surca Mares:
- ¿Como te atreves a navegar por mi mar? - Exclamó el pirata.
Entonces, Surcamares le dijo a Barbas Fosforescentes:
- ¡Este no es tu mar, es de todos! y echaron una pelea. ¿Sabéis quien ganó?: ¡Surcamares!.
Ahora ya sabéis que si pasáis por el mar Peces De Colores, ¡que no os vea Barbas Fosforescentes!
El pirata Surcamares vivía en un barco fantasma y quería encontrar un tesoro perdido, pero para eso tenia que pasar por el mar Peces De Colores. Resulta que en este mar vivía otro pirata llamado Barbas Fosforescentes y ¿sabéis porque se llamaba así?: porque se creía el dueño del mar Peces De Colores.
Cuando llegó Surcamares a la isla del tesoro se encontró con el mismísimo Barbas Fosforescentes y entonces le dijo Barbas Fosforescentes a Surca Mares:
- ¿Como te atreves a navegar por mi mar? - Exclamó el pirata.
Entonces, Surcamares le dijo a Barbas Fosforescentes:
- ¡Este no es tu mar, es de todos! y echaron una pelea. ¿Sabéis quien ganó?: ¡Surcamares!.
Ahora ya sabéis que si pasáis por el mar Peces De Colores, ¡que no os vea Barbas Fosforescentes!